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dc.contributor.advisorAparicio Calzada, Juan Antonioes
dc.contributor.advisorMartínez Matesanz, Cristina Beatriz es
dc.contributor.advisorBarrionuevo, Pablo Alejandroes
dc.contributor.authorHernán Gloriani, Alejandro
dc.contributor.editorUniversidad de Valladolid. Instituto Universitario de Oftalmobiología Aplicada (IOBA) es
dc.date.accessioned2017-02-24T12:26:34Z
dc.date.available2017-02-24T12:26:34Z
dc.date.issued2016
dc.identifier.urihttp://uvadoc.uva.es/handle/10324/22376
dc.description.abstractLa percepción visual es un proceso muy complejo en el que intervienen diversas estructuras y mecanismos. Su estudio puede ser abordado desde diferentes perspectivas debido principalmente al hecho de que combina elementos de campos tan diversos como la física, la fisiología, la psicología y la psicofísica. El mundo que nos rodea se nos presenta a través de estímulos, información que nuestro cerebro decodifica y procesa. Para optimizar la transmisión de la información visual el sistema nervioso central la procesa en diversas etapas; así el primer procesamiento se realiza en la retina, luego estas señales son conducidas al tálamo y finalmente a la corteza cerebral. Si bien hay varios motivos para que nuestro sistema nervioso central realice un procesamiento de la señal en cada etapa, en la primera podemos destacar que la cantidad de fotorreceptores en la retina es mucho mayor que el número de axones que forman el nervio óptico y que el rango dinámico de niveles de iluminación ambiental es muy superior al rango de respuesta de las células de la retina. Surge así la necesidad de acondicionar la señal, tarea que es llevada a cabo por mecanismos de adaptación. Estos mecanismos permiten al sistema visual adaptarse a variaciones en los niveles de iluminación y conseguir un rango dinámico de alrededor de 10 unidades logarítmicas. En relación a los niveles de iluminación, el rango dinámico del sistema visual humano puede ser dividido, a su vez, en los rangos escotópico, mesópico y fotópico. En el rango de muy bajas luminancias o escotópico sólo los bastones están activos, mientras que el rango fotópico o de luminancias elevadas es aquel donde sólo los conos lo están. Entre el escotópico y el fotópico se encuentra el rango mesópico, donde ambos tipos de fotorreceptores están funcionalmente activos. Esta característica del rango mesópico ha aportado siempre una gran complejidad en su estudio. Desde la psicofísica se han evaluado los cambios en la sensibilidad retiniana para diferentes condiciones de iluminación tanto en conos como en bastones. En la literatura clásica es posible encontrar ejemplos de variaciones en las características espaciales, temporales y espectrales de los estímulos luminosos utilizando típicamente las funciones de umbrales frente intensidad (tvi por sus siglas en inglés) para analizar los resultados.es
dc.description.sponsorshipDepartamento de Física Teórica, Atómica y Opticaes
dc.format.mimetypeapplication/pdfes
dc.language.isospaes
dc.rights.accessRightsinfo:eu-repo/semantics/openAccesses
dc.rights.urihttp://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0/
dc.subjectPsicofísicaes
dc.subjectCampos visualeses
dc.subjectRetinaes
dc.subjectVisión
dc.titleEstudio teórico-experimental de los mecanismos de adaptación ante Campos Luminosos pequeños en diferentes localizaciones retinianases
dc.typeinfo:eu-repo/semantics/doctoralThesises
dc.description.degreeDoctorado en Físicaes
dc.identifier.opacrecnumb1749262
dc.identifier.doi10.35376/10324/22376
dc.rightsAttribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0 International


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