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Título
El estatus del ministril en las catedrales de Castilla: Acceso, obligaciones, retribuciones, repertorio y movilidad (1534-1643)
Año del Documento
2025
Editorial
Universidad de Salamanca
Documento Fuente
Santiago Ruiz Torres y María Eleena Cuenca Rodríguez (eds). Virtux et pulchro sono: miradas caleidoscópicas sobre la música Ibérica medieval y renacentista
Resumen
Hasta la actualidad se han realizado trabajos que han estudiado de manera un tanto positivista la presencia de los ministriles en las catedrales de Castilla, sin embargo, la presente propuesta se ha planteado como objetivo principal ofrecer una visión de conjunto y, en definitiva, avanzar para conocer en profundidad las prácticas musicales durante más de un siglo a través de un amplio abanico documental.
La creación de los ensambles de ministriles en las catedrales se produjo relativamente tarde y de forma escalonada: primero Sevilla en 1526 y finalmente Coria, en 1593, integrándose desde un principio en la estructura de las capillas de música. Tras el análisis de los datos se observan varios aspectos: la movilidad, los parentescos familiares en el oficio y el apremio como forma para obtener mejores retribuciones.
Entre los resultados más sobresalientes hay que destacar que, dentro del conjunto musical de cualquier catedral o colegiata, los ministriles eran siempre los mejor pagados. De ahí que, en los momentos iniciales, varios cabildos eran remisos a su contratación y normalmente los pagos se realizaban a través de dos o tres fondos: el de los obispos, el de la mesa capitular y el de la fábrica. En el caso de que fallara una de ellos -normalmente era el obispo-, se creaban verdaderos quebraderos de cabeza para los cabildos. En la comparativa de salarios se observan los importantes gastos de las catedrales de Ávila, Granada y Plasencia frente a las limitaciones de las colegiatas de Toro y Jerez, casi cinco veces menos de diferencia de las primeras a estas. Además, fue necesario rubricar cláusulas de permanencia que oscilan entre cuatro a diez años y que en más de una ocasión derivaron en pleitos judiciales. Hay que destacar, a su vez, varios clanes familiares: los Medina, Chamizo, Torres y Hurtado que ocupan el territorio castellano -de forma interna y otros externa-, procedentes de Aragón y Galicia. Asimismo, el aprendizaje abarcaba dos o tres años antes de ser un profesional al servicio de estas instituciones.
DOI
Idioma
spa
Tipo de versión
info:eu-repo/semantics/publishedVersion
Derechos
openAccess
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